Su última prueba puntuable
En pleno mes de agosto se disputaba el G.P. de Austria, en la localidad de Greinbach. Físicamente Néstor estaba totalmente recuperado, y disputó la primera manga con muchas ganas, entrando en meta en sexta posición.

Poco después comenzó la segunda, pero cuando realizaban uno de los primeros giros, en uno de los peraltes del circuito, Néstor perdió el control de su Yamaha, y terminaron ambos en el suelo.Podía haber sido una caída más, pero ese 24 de agosto de 2008, la suerte no quiso estar de su lado.
Tanto Néstor como su moto, cruzaron durante la caída las protecciones del circuito, deteniéndose justo en otro tramo de la pista por el que pasaban en ese momento otros pilotos a gran velocidad…… Uno de ellos, no consiguió esquivarlo, pasándole por encima con la dos ruedas de su montura, junto a la que este, también cayó unos metros más adelante.
Los que allí se encontraban, sabían que se trataba de un accidente grave. El otro piloto implicado se encontraba en el suelo retorciéndose de dolor, pero Néstor, permanecía inmóvil en el asfalto. Los servicios médicos del circuito se movilizaron rápidamente, y tras lograr estabilizarle, lo trasladaron en helicóptero hasta la Clínica Universitaria de Graz. Néstor permanecía inconsciente, y debido a las graves lesiones sufridas, decidieron mantenerlo sedado y en observación, para poder realizarle una exploración más exhaustiva.
Tras unos días realizando todo tipo de pruebas, se le diagnosticaron varias fracturas en la parte izquierda de su cuerpo (brazo, pierna, clavícula y cuatro costillas), perforación del pulmón izquierdo, así como un fuerte traumatismo craneoencefálico. Pasadas dos semanas desde el accidente, los médicos llegaron a la conclusión de que el traumatismo sufrido en la cabeza, no parecía haber causados daños internos, y decidieron que era momento de bajar la sedación a fin de que Néstor despertara poco a poco. Pero no lo hizo, al menos, en toda la amplitud de la palabra. Abría los ojos, y parecía estar consciente, pero nada más.
Vista la situación, y previo consentimiento médico, la familia decidió trasladar a Néstor cerca de los suyos, llegando la UCI del Hospital Universitario de Canarias el 27 de septiembre de 2008, donde se esperaba que fuese tratado para mejorar su estado, pero no fue así. Llegó a peder 22 kilos de peso, y aunque conseguía comprender en muchas ocasiones lo que se le decía, incluso respondiendo a ciertas preguntas con el parpadeo de sus ojos, no parecía que aquello fuese a mejorar.










